APUNTES HISTÓRICOS DE VALLADA

 
   

Introducción

          Los materiales arqueológicos hallados en el término municipal de Vallada abarcan una amplia cronología que va desde el Paleolítico, Eneolítico, Bronce, Ibérico, Romano, Medieval Islámico, Medieval Cristiano, hasta la Época Moderna.

 
     
 

 

Prehistoria

De acuerdo con los restos arqueológicos encontrados en la Cova dels Mosseguellos, existe ya presencia humana en los alrededores de la población, que data de unos 14000 años a.C (antes de Cristo).

El hallazgo en la Cova dels Mosseguellos de Vallada, de una aguja de coser en hueso, un útil exclusivamente Magdaleniense, fecha provisionalmente, la primera presencia conocida en la zona, hacia el año 13.000  (a. C.). Se ha encontrado la parte correspondiente al ojo de la aguja, ya que le falta la punta. Expertos arqueólogos resaltaron que el hallazgo de este útil es un signo de que la industria o artesanía del vestido estaba muy desarrollada, ya que permitía confeccionar prendas ajustadas, de mayor protección y con estética más cuidada.

La Cova dels Mosseguellos, albergó a nuestros antepasados durante miles de años. Se ha mantenido cerrada y vigilada desde 2001 para proteger su contenido histórico y biológico, ha sido objeto de investigaciones sistemáticas, cuyos técnicos han recogido restos muy diversos que les han permitido afirmar que la cueva fue utilizada en época Ibérica, Edad del Bronce, Edad del Cobre, Eneolítico, Neolítico y Mesolítico. La ocupación principal corresponde al Paleolítico Superior, en el que se centran ahora los trabajos. Se han hallado centenares de objetos en piedra, hueso y asta, similares a los de la Cova del Parpalló en Gandía (Valencia). También pinturas rupestres y grabados.

Son  importantes los yacimientos de La Cova del Cavall y La Cova Santa con objetos encontrados que abarcan hasta la Edad del Bronce.

Los pobladores íberos se distribuyeron a lo largo del valle de Montesa ocupando poblados y cuevas, por los cerros, laderas y llanos en toda la Serra Grossa. El centro más importante de esta cultura fue Saitabi-Saiti (Xativa).

 

 

 
 

Pintura rupestre. Cova Mosseguellos

                

         Punta . Cova Santa

Pintura rupestre. Cova Mosseguellos

 
 

 

Época Romana

Los primeros vestigios urbanos en Vallada, son de la época romana, junto al río Cányoles y la Vía Augusta. El valle del Cànyoles fue un corredor importante para ir desde el Mediterráneo al interior de la Península y hacia Andalucía. La Vía Augusta partía de Roma y terminaba en Cádiz-Gadir.

Vallada fue en esta época lugar de nuevos asentamientos y paso para los guerreros romanos y cartagineses en las distintas guerras libradas.

Vallada pertenecía al ámbito de influencia de Saetabis Augusta (Xativa) por su proximidad geográfica.

Los yacimientos de Tarrassos y la Villa Romana de Els Horts (siglos II a C.-VI d.C), avalan estos asentamientos.

La abundancia de silos en la Villa de Els Horts denota el carácter agrícola de la Villa . Debió tener una gran extensión y ofrecía las posibilidades de una explotación agraria romana de tipo rural.

 

 

 
 

Lápida romana de Els Horts

Ánforas en la Villa Romana de Els Horts

Ánfora de Els Horts

 
 

 

Época Musulmana

Se extendió desde el siglo VIII d.C. hasta el siglo XIII. Es en esta época de dominación musulmana donde ya se conoce la existencia precisa de Vallada como población. Poco se conoce de la Vallada musulmana, salvo la pervivencia de algunos topónimos en el término municipal, el trazado de alguna de sus calles que paulatinamente iría desapareciendo tras la conquista cristiana, y los materiales cerámicos conservados en el Museo Municipal. En el año 1244, merced a la capitulación suscrita entre el rey Jaime I y el alcaide andalusí de Xátiva, y en virtud de este pacto, el alcaide musulmán cedía al rey conquistador el castillo menor de Xátiva y adquiría el compromiso de entregar la fortaleza mayor pasados dos años. A cambio de ello recibía los castillos de Montesa y Vallada.

 De las revueltas tramadas por los musulmanes valencianos, la de 1276 presentó caracteres de una conjuración muy amplia. El alzamiento empezó en la Sierra de Finestrat, y se extendió a Tous y después hacia el este, Montesa, Vallada, al arrabal de Xàtiva, Cullera, Corbera, Chella, Bicorp, Bolbaite, Cortes, Dos Aguas, Millares, Moixent, Planes, Trabarel y Tibi, que con otros lugares de menos importancia cayeron igualmente bajo la dominación de los rebeldes.

El Castillo de Vallada es de origen musulmán. Se encuentra en lo alto del monte de la Umbria a 553 metros de altitud. Se localiza al extremo de la cumbre y en la parte más abrupta. Sólo es vulnerable por la parte oeste, que es la más fácil por la que se puede acceder. Presenta un recinto en forma poligonal. De este recinto se conservan grandes partes en las que se observan abundantes torres, algunas de ellas bastante grandes. La fábrica es de mampostería y tapial siendo posible observar entre otras dependencias, una cisterna. También recibe el nombre de Castillo de Umbría.

 

 
       
 

 

Reconquista Cristiana 

          

           A raíz de la reconquista empezada por Jaime I que permutó el castillo de Xátiva con los de Montesa y Vallada, hizo que Montesa fuera un foco de atracción de los musulmanes.

En el año 1273 el rey Jaime I hacía donación de Vallada a Hugo de Balcio, con todas las rentas que el monarca cobraba a los sarracenos. En 1274 donaba a Jaspert de Barberá el castillo y la villa de Vallada con todas las rentas, pertenencias y fortificaciones de la población.

Pere III en 1277 conquistó Montesa para la Corona, definitivamente.

Tras la contienda una gran parte de los habitantes musulmanes huyeron, quedando estos casi despoblados hasta tal punto, que el rey Alfonso en febrero de 1286 ordenaba la vuelta de los sarracenos de Montesa a su lugar de origen. En Junio de 1287 se prohibía poblar Montesa y Vallada hasta que el rey lo ordenara. A finales de ese mismo año le era otorgado permiso a Bernat de Bellvis para poblar Montesa y Vallada y en el año 1288 garantizaba el rey a los moros de Montesa que podrían volver a repoblar seguros este lugar.

           Era un lugar inseguro por fronterizo y eso obligó a Jaume II a elegir al lugar de Montesa como la sede de la Orden Militar nueva que sustituiría a la reciente perseguida y desaparecida del Temple.

           Probablemente tomó el actual nombre de Vallada de un registro lingüístico mozárabe y tras la dominación musulmana, el Rey Alfonso III de Aragón y I de Valencia, la repobló de cristianos mediante carta de población otorgada por Bernat de Bellvís, el 16 de octubre de 1289. Fue incorporada a la Orden de Montesa , a cuyo señorío perteneció. Se otorgaba carta de población a 120 familias de cristianos viejos con el fín de repoblar Montesa y Vallada. La ocupación de casas y tierras se llevó a cabo por medio del “Llibre de Repartiment” relativo a Montesa y Vallada. Alguna documentación apunta a que de los 120 pobladores 78 correspondían a Vallada.

Jaime I otorgó en el 1257 al señor de Montesa y de Vallada, en una ruta trashumante, "que pugueu rebre herbatge de tot el bestiar d'Aragó i Castella al terme de Montesa i Vallada, a saber, sis xais de cada mil ovelles parteres i sis cabrits de cada mil cabres parteres, aixi com nos rebem el dit herbatge als termes dels altres llocs nostres del regne de València". El tránsito de los rebaños estaba gravado también por los derechos de paso, asadura o borra, que consistía en el pago de una res en función del tamaño del rebaño, y se recaudaba en el viaje de ida o en el de vuelta el arrendador del herbaje.

 El 14 de septiembre del año 1.547, Fray Pedro Luís Galcerán de Borja, último Maestre de la Orden y Caballería de Nuestra Señora de Montesa y San Jorge de Alfama, segregó el Lugar de Vallada de la Villa de Montesa, otorgándole jurisdicción propia y dándole el título de Villa de Vallada.